sábado, 23 de agosto de 2014

Recuerdos

Y entonces ocurrió como cuentan en aquellas viejas películas del cine americano, de repente el tiempo se paró. Quizás fuera por el beso, quizás fuera por el tacto, quizás fuera por su presencia o quizás fuera por el simple contacto, pero el tiempo dejó de circular y se congeló, dejando así en mi memoria sitio para almacenar el momento. Y no me quejo, porque hoy tres semanas más tarde me sigo acordando perfectamente de cada caricia, cada ruido, cada costilla y cada lunar.
Y si volviera al pasado repetiría el momento. Y si en el futuro me dijeran lo que arriesgaría lo volvería a arriesgar. Porque uno no gana sin un poco de riesgo, porque tú no ganaste del todo. Porque en el fondo la ganadora fui yo, por tenerte a ti a mi lado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario