El cigarro se acaba, me indica que el tiempo está llegando a su fin. Como nuestra historia, como aquel recuerdo vago que ahora es. De todas las maneras que pensé que acabaríamos, nunca hubiera querido que fuera esta. Tú, con el ego por las nubes y yo con mi corazón a pedacitos.
No mentiré, no diré que no me lo esperaba pero no creí que fueras también uno de aquellos que utiliza y te deja en la estacada.
Si hay algo que me repatea más que ser robada es ser usada y tú llevaste la definición del verbo a la perfección. ¿Y sabes que es lo peor? Que me dejaría utilizar de nuevo para volver a estar en tu corazón.
Esta es la triste historia de dos que paso a ser mi única perdición.

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