Duele. El saber que nunca llegaras a saber todo lo que calle duele y me mata. Puede que no fuera la más guapa, ni la más graciosa ni la más inteligente pero aún así me sentía completa a tu lado.
Pensé que eras esa maldita mitad que tantas personas dicen haber conocido. Pensé que te importaba, pensé que el sentimiento que iba creciendo dentro de mí era correspondido.
¡Qué tonta e ilusa que soy cuando me lo propongo!
Me tendría que haber dado cuenta a tiempo, tendía que haber actuado como sé pero el poco amor que me brindabas para mí era suficiente.
De la pasión se pasa al amor. Nosotros nos quedamos estancados en la pasión como siempre alardeo de estarlo aunque en el fondo si solo una persona se paraba a mirarme a los ojos profundamente, se daría cuenta que soy la mayor mentirosa del mundo.
Porque quería tu amor. Quería tu pasión. Te quería a ti para mí. Pero no pudo ser.
Maldito el día que callé y maldito dolor que llevo dentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario