domingo, 14 de abril de 2013

Nadie dijo que esto seria fácil.


Aquí estamos, en la canteen del colegio de nuevo. Me encuentro rodeada de personas hablando en español y todos con el mismo pensamiento en la cabeza, estamos abandonados. Miro por la ventana me encuentro que está lloviendo a cantaros otra vez. Es como el día anterior, todos los días son lo mismo.  Teóricamente ahora tendríamos que tener una clase asociada de irlandés pero al ser más de 80 estudiantes de intercambio nos abandonaban en el área social del colegio a la espera de una clase. Lo más curioso del caso es que mire donde mire solo veo españoles. Otra mentira. Mentira tras mentira se embolsan nuestro dinero mientras nosotros matamos el tiempo contando los días del calendario para volver a casa. Que curioso como pasa el tiempo, que curioso es como imaginas una cosa al principio y todo se tuerce. Como tu mayor sueño se puede volver una tortura constante, donde los días se acaban a las 4:30 con el cielo oscuro.
Aun me acuerdo de las primeras impresiones al llegar a este pueblo, como teníamos la cabeza comida. “Tenéis suerte, los irlandeses son los mas simpáticos y con la cultura más parecida a la española” Decían. ¿Realidad? Si, son simpáticos, pero cuando llevan tres cubatas encima y van puestos hasta las cejas. De mientras en los pasillos te giran la cara por mucho que la noche anterior te tomaras un chupito con él a vuestra salud. Por mucho que hubieras compartido más de lo que son chupitos y os lo hubierais pasado bien durante un largo y tendido tiempo, al llegar al instituto y ponerse el uniforme azul es como si olvidaran tu nombre y tú cara. Como si todo lo que hubiera pasado se fuera a la mierda.
Mientras tanto la vida sigue, nosotros seguimos en la canteen y siento como una mano me avisa, me obliga a salir de mi momento de trance. Alguien me está llamando, son mis amigas. Ellas son las que de verdad han aguantado mis lágrimas en los momentos de depresión, las que han salido conmigo y han bebido chupitos y al día siguiente me escribían un mensaje preguntando que como iba la resaca, porque en el fondo no es todo tan malo. Dentro del pozo también encuentras a personas que viven lo mismo que tu, que la estafa también les ha llegado a lo más hundo y sobreviven. Y te enseñan sus costumbres, y te enseñan a sonreír y te enseñan a ser fuertes y te riñen cuando lo haces mal y te sonríen cuando lo haces bien.
Porque después de unos cuantos meses aquí descubres que no es todo como te lo pintan, que puede que no te puedas hacer amiga de gente irlandesa pero que tienes a toda esa gente que ha venido contigo a vivir la aventura que te han brindado de vivir en un país extranjero sola y no lo cambias por nada del mundo. Porque puede que te sientas olvidada en la canteen, puede que te sientas utilizada, puede que seas solo un foto perdida, un lio de una noche con alguien que no es de tu misma nacionalidad o un chupito de tequila con limón y sal pero eres un recuerdo más. Y un valle te lleva a una cumbre. Y un rio a un mar. Porque cada pequeño pasó que das en esta aventura, cada caída que tienes en ella es un momento de fortaleza en ti misma, un momento de aprendizaje por ti sola. Puede que esto lo tuvieras que aprender cuando eres más mayor pero mejor nadie dijo que aprenderlo antes era malo.
Esto no es fácil, no es el camino de rosas que te pintan, no todo es coser y cantar y no siempre consigues todo lo que te propones pero es una experiencia que te ayuda a madurar, a crecer, a querer a tus amigos y a valorar a tu familia. Porque no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, no sabes lo necesario que es hasta que no lo tienes a tu vera. Porque estar en clase y estudiar no es tan malo como parece y cuando estás en la canteen del colegio rodeada de personas y sin nada que hacer te das cuenta.
Porque no hay lugar mejor que estar en casa. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario