Una
lagrima, otra y otra. Después de estas tres primeras lágrimas, continuaron cayendo
más y más. Ninguna neurona en mi interior les había mandado caer, como otras
veces, esta vez era distinto. Caían y caían. Al final acabé en un inmenso mar
de lágrimas y con el video culpable de aquella situación puesto enfrente de mí.
Nunca
he sido una chica muy sentimental, casi nunca lloraba por canciones y por películas,
ni por ver a mi ídolo, siempre pensé que eso lo hacían la personas que realimente
están locas. Pero esta vez fue totalmente distinto.
Estaba
sola en mi casa y como estaba aburrida me puse a ver videos de canciones que me
gustaban traducidas al español. Nirvana, 3 doors down, Eminem y sin sabes aún
como acabe con una canción de Demi Lovato, artista Disney que ha pasado por una
mala situación tanto sentimental como familiar y escuchando su voz cantar esa
canción me di cuenta de que realmente no soy la única. Me sentí comprendida,
como si ella misma estuviera cantando frases que pasan por mi cabeza cuando
tengo una disputa familiar.
A
partir de ese momento lo comprendí todo, no estoy solo yo, mucha gente pasa por
mi situación y no había llorado todavía porque aún no había escuchado la canción
indicada como para llorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario